jueves, 6 de noviembre de 2014

Asad Tisdale

Asad Tisdale era un joven muy tranquilo, que pasaba todo el día jugando con insectos en el patio de su casa, no llamaba mucho la atención, pero cuando lo hacía siempre era juzgado y maltratado, la razón de esto último era su alto grado de inteligencia, puesto que cuando llamaba la atención era ofensivo para la inteligencia de otras personas, además el carecía de empatía y no le importaba mucho lo que le sucediera a una persona, cuando Asad ya era adulto se había ganado el respeto o el miedo de todos sus conocidos, tenía una situación económica muy favorable, y era reconocido como un talentoso intelectual, ligado a la economía y finanza, pero todo esto cambio un 5 de abril de 2003 en que un derrame cerebral termino quitándole la vida, pero la historia no acaba aquí, el día 16 de abril se confirmó el saqueamiento de su tumba, donde no quedo nada, parecía que se hubiera escapado desde adentro, confirmo un detective en la zona del suceso, pero no paso nada su cuerpo se buscó por algún tiempo pero jamás fue hallado.
La historia podría quedare aquí pero Susan Rigby una chica de Texas, que se destacaba por sus atributos corporales, desapareció y tras una investigación se descubrió que un hombre viejo muy delgado que usaba un traje Armani y un sombrero alargado, se había llevado a la mujer en un coche, el testigo de esto fue Richard Blair un joven rudo que se le conocía por sus fechorías, que aunque no eran graves, lo hacían ver como un muchacho problemático, razón para que su interrogatorio fuera más duro que lo normal, además del hecho de que Richard describió a un sujeto muy extraño que parecía más un ser fantástico, pero la única razón que hiso que la policía creyera la historia de Richard, fue el estado mental en el que él estaba, decía que ese señor tenía unos ojos verdes inmensos que brillaban por su cuenta, su piel estaba caída, colgaba y era morena, su estatura era extraordinaria, no era normal y desprendía de él un olor dulce, decía asustado que él lo había mirado, que no tenía a donde ir, pidió entrar a prisión, pero los policías se lo negaron y tras presentar estos desórdenes mentales fue a parar a un sanatorio mental.
La investigación policiaca llego a distintas pistas, pero ninguna tan seria como la carta a Richard Blair, la cual decía:
Estimado Richard, sé que tú eres la única persona que me ha visto en mucho tiempo, al parecer estamos destinado a encontrarnos de nuevo, la chica que viste se encuentra en un éxtasis eterno, espero que con estas fotos comprendas de lo que se trata, hasta luego Richard.
                                                           Asad Tisdale
El contenido de las fotos comenzaba con una fotografía de la muchacha desnuda, mientras que sostenía dos perros enormes en una pequeña pieza, al frente de ella un niño pequeño que parecía estar aterrado. En la segunda imagen Susan Rigby estaba desnuda y con un collar de perro, un hombre tomaba la cadena y su cuerpo estaba totalmente cubierto de sangre que no era de ella. Una tercera fotografía mostraba a Susan con su cuerpo muy sucio y delgado, en esta fotografía se le podía ver el rostro, el que carecía de labios y parpados, y en el que tenía una sonrisa maliciosa. Por ultimo una cuarta fotografía donde solo aparecía el brazo de la chica, a un costado de la fotografía. La fotografía completa era una imagen de una playa, y tenía un mensaje que decía: de donde soy no pertenezco, mi cuerpo dividido de placer, contempla la marea, las estrellas y las llamas esta noche, siento el suave viento de la muerte en mis ojos.
            Richard al ver todo esto aviso a la policía, la cual no hiso más que culpar al joven diciendo que él tenía relación con Asad. Tras una investigación más exhaustiva de las grotescas imágenes, se dio con el lugar donde fue tomada la fotografía de la playa, encontrándose en esta, partes de cuerpos humanos, eran de aproximadamente 20 personas todas desaparecidas, las partes humanas solo eran extremidades, a excepción de tres niñas y dos niños que sus cuerpos pareciesen estar mordidos por animales y humanos. Una de las extremidades pertenecía a Susan Rigby, esta parecía estar cortada con un cuchillo caliente al igual que las demás, más adelante se encontró una casa de veraneo, de esta emanaba un olor nauseabundo, y las moscas hacían más desagradable el paisaje, los 10 oficiales de policía que se encontraban en el lugar tuvieron que taparse las narices y la boca para poder entrar, tras la puerta encontraron una bestial fiesta de carne tanto descompuesta como fresca, y sentían un olor dulce en el lugar, un olor que aunque tuviesen las narices tapadas lo percibían por su piel.
             Un policía de nombre Derek Brown dio comienzo a la búsqueda de pistas, y al solo adelantarse un poco pudo ver una enormidad de insectos que se dirigían a una habitación, ya entrando en esa habitación se encontró con una silueta femenina la cual estaba llena de sangre, sin brazos ni piernas, sus ojos no tenían parpados y carecía de labios era Susan Rigby, de pronto ella miro a Brown y salió un sonido que se escuchó por todo el edificio, los policías al ver de dónde venía el sonido se encontraron con una terrible sorpresa su compañero Derek Brown, se encontraba sin brazos, ni piernas, ni ojos, tirado en el suelo aún con vida pero revolcándose de dolor, de pronto apareció un señor muy alto delgado y con traje muy sucio, manchado y viejo con un sombrero de copa muy alto en perfecto estado, sus ojos brillaban como dos luciérnagas y su piel era morena y arrugada, sus brazos estirados hacia adelante donde salían insectos no hicieron más cosa que paralizas a los policías, mientras que un montón de insectos se trepaban por sus piernas.
            Los policías comenzaron a disparar desesperadamente, mientras que movían sus piernas para que los insectos dejaran de moverse, paro no pasaba nada el hombre frente a ellos ni se inmutaba y peor aún comenzaba a avanzar, un disparo dio en el ojo del hombre de donde callo una luciérnaga al piso, razón por la que el hombre comenzó a correr con tanta velocidad, que los alcanzo al instante, al hombre que estaba frente a él le introdujo sus dedos en los ojos hasta reventándoselos, luego al sacarlos partió su cráneo desde abajo hacia arriba, se abalanzó con los restantes despedazándolos usando sus manos como navajas. Horas minutos más tarde y gracias a la solicitud de refuerzos, otro grupo de policías más numeroso entro al recinto, y para sorpresa de ellos solo encontraron los cuerpos de sus compañeros, el cuerpo aún con vida de Derek Brown, el cual ahora le faltaba la lengua, y la horrenda figura de Susan Rigby, comiéndose la carne de los policías recién fallecidos. Además en el cuerpo de Brown encontraron un mensaje que decía, la carne es carne y solo carne será.
            Tras este atentado pasaron alrededor de 10 meses en que Susan Rigby, fue puesta tratada en el mismo hospital psiquiátrico que Richard Blair, pero el caso de Susan era mucho más severo ella atacaba a todo lo que se moviera, había dañado a varias personas del personal, por lo que se le practicó una lobotomía, pero aun tras esta continuaba teniendo un carácter agresivo por lo que fue encerrada en una celda, Richard Blair aun seguía mas perturbado aún más que antes con la presencia de Susan en el recinto, y aunque intento cambiarse de local, los médicos hicieron caso omiso de su petición. Con respecto a Derek Brown su terrible condición llego a abrir el debate con respecto a la eutanasia, sin embargo un ex policía amigo de Brown, descubrió que este intentaba comunicarse a través de código morse, lo que permitió la posterior entrevista a Brown, la cual ocurrió de la siguiente manera:
¿Qué paso en ese lugar señor Brown?
Un monstruo, eso fue, esa mujer grito de una forma terrible. En esta parte Brown empezó a temblar, y tuvieron que esperar a que se calmara para poder interpretar el código morse, a lo que continuo, después que grito, vi una terrible figura, un anciano, moreno y alto, sus ojos brillaban, sentí algo cálido en mis piernas y caigo, ya no las tenía, me arrastre con la manos intentando escapar, pero sentí algo tibio y mis brazos se desprendieron, no me dolía, sentía un olor muy dulce en el aire. Para por un momento.
¿Cómo perdió la vista y su lengua señor Brown?
Esa mujer apareció u me empezó a morder la cara, pero yo me resistí, el hombre a su lado la miro y la acaricio como si fuese una mascota, metió sus dedos en mis ojos y ya no pude ver más, empecé a sentir dolor en mis brazos y piernas, luego escuche disparos, llantos y gritos, luego nada, comencé a pedir ayuda, pero nadie vino, luego sentí que algo se metió a mi boca y ya no pude escuchar mi vos más que un absurdo sonido, no se más.
La policía más que lo sucedido, no había obtenido más pistas, se sabía que un tal Asad Tisdale, que había muerto era el culpable de los crímenes, pero como no podían culpar a un muerto el caso seguía abierto hasta el siguiente suceso.
En el hospital psiquiátrico de “nombre no revelado” mismos lugar donde se encontraban los pacientes Richard Blair y Susan Rigby, fue atacado misteriosamente un día 6 de noviembre de 2013, suceso más conocido como la masacre más espantosa de este siglo, aunque la información no pueda ser revelada, puesto que evidencia la existencia de una criatura que no existe en este mundo. Las cámaras de seguridad del edificio detectaron irregularidades en la celda de Susan Rigby, la cámara tenía algún tipo de interferencia o ruido que dificultaba la visión de la cámara, pero sin darle más importancia los guardias de turno continuaron con su labor, pero más entrada la noche, y luego de tomar un café se dieron cuenta que Susan ya no estaba, su celda se encontraba abierta, y un fuerte y dulce aroma, reinaba en el aire, los guardias recorrían los pasillos solamente para darse cuenta del horrible espectáculo que acontecía, pasillos llenos de viseras, carne, miembros cortados, cada habitación mostraba algo más monstruoso.
Asustados, decidieron llamar a la policía, pero esto no les salvo la vida, en ese mismo momento, una criatura casi humana con un traje sucio y roto, se abalanzo sobre ello y termino con sus vidas, como si estos fueran viles muñecos, a la hora siguiente un numeroso grupo de policías llegaron, viendo lo sucedido, no había nadie con vida en el lugar, los pasillos estaban lleno de cuerpos desmembrados, pero lo más espeluznante estaba aún por venir, el cuerpo de Susan Rigby, se encontraba clavado a la muralla, en su rostro se veía una sonrisa demencial, y de su cuerpo aun brotaba sangre, mientras que el cuerpo de Richard Blair se encontraba en una habitación sin piel, sin pelos ni uñas, mientras que en las paredes había un mensaje que decía: aquí están los cuerpos de los videntes sin ojos, de los que vieron lo prohibido, de los que gozaron el ocaso de sus vidas.

 Tras esto aparecieron organizaciones gubernamentales a investigar el lugar, los cuales terminaron su investigación quemando el lugar, los policías que investigaron fueron uno a uno entrevistados, y obligados a guardar silencio sobre lo sucedido, a varios de ellos, que se encontraban muy afectados, se les adelanto su jubilación, a pesar de todo lo sucedido, y tras una remodelación el hospital psiquiátrico volvió a abrir, se dijo a las familias de los pacientes que el incendio había sido la causa de muerte de sus familiares, y fueron remunerados sustanciosamente, con respecto a Brown este falleció tres noches después del incidente por una ataque cardiaco. Se dice que las personas que analizaron las cintas de video, desaparecieron.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

La noche de mi muerte

​​
Su frente partida en dos y mi alma mientras sentí que éramos iguales, tu cuerpo y mi ser, ambos flagelados, cantando el vacío del silencio, recitando al viento el sutil poema de la muerte y  la tierra aquel fonema de olvido, siendo mi única opción impedir su ascensión, quizás te recuperare, quizás te acompañe. Así que empecé con mi pieza cubierta de velas blancas invocando un mantra, y más que un conjuro. Mirando al cielo y cerrando mis hojas cansados de llanto, repitiendo cada palabra de aquel libro entregando mi alma a ese cielo estrellado. Así aparecí flotando sobre su cuerpo todo imploraba su luz, tome su mano y ella la mía su cara desconsolada miraba mis ojos de fantasma, invocando aquella luz que enceguecía hasta el alma, soportando aquel tirón del cuerpo de su mano agarrado, ya no estando aquí.

Desde el cielo como un platillo volador que su luz nos llevaba, y con ella me arrebataba un beso despedida y su mano que soltaba pero me aferraba con más fuerza de su torsos de sus piernas, entrando con ella a la nave invisible de metales fríos donde algo más que el cielo nos juzgaba. Miradas dolorosas de miedo en ojos del cielo suficientemente fuerte ante el fluido de nuestras almas, sintiéndose uno un polluelo, y pensar que todo eso era para empezar de nuevo en un zigzag que vidas sin sentido, quizás preparado a verme en otros ojos y acatar mis errores sintiendo esta vez el sentimiento de los otros, pagando mis karmas en la soledad de mi mente en recuerdos relámpagos.
Pero había un sujeto y su voz era brillante, sus cabellos nevados, se veía en sus ojos púrpuras la claridad de la vida, tome la mano de mi amada pero al alcanzar su voz su cuerpo se desvanecía corrí a sus brazos pero ella ya no estaba, en el aire aún se sentía su dulce aroma. Así que disgustado mire a los ojos a aquel sujeto preguntándole que había pasado con ella. Pero sin darme cuenta todo se hacía más claro la luz en mis ojos quemaba, mi cuerpo se desvanecía y así volví a aquella habitación de velas prendidas en esa caja mirando su rostro llovido y esperando una lluvia de tierra.

La copa

Los conceptos acabados en las letras se mezclan y se confunden, hablaba el tipo enfrente quizás para demostrarme que siendo de esa forma las mujeres vendrían a mí, aunque yo como todos sospechaba que todas venían a él por su fama. A mí no me importaba no lo conocía ni me importaba, solo deseaba que me pagara otra copa y que quizás alguna de las mujeres que le seguían se interesara en mí, luego de aquella copa me invito a su departamento pues me dijo: “vas… son muchas para mí”. Cosa que me pareció mentira, porque si fuera yo, no compartiría esos ácidos manjares, y obviamente fui abrazando a una chica que cortésmente se me resistía lo que le causaba una estúpida risa, casi insoportable. No paro de alardear toda la noche hasta que llegamos ya que las chicas se le lanzaron enzima, llenándolo de preguntas, la primera de ellas era Jazmín una muchacha de unos 23 años más o menos con grandes senos y un trasero no muy firme, se acercaba a mí, otra de las mujeres era Carlota una solterona de unos 30 años con un cuerpo esculpido por los dioses tenía un aura muy caliente pero de ratos se ponía muy fría, como si fingiera sus buenos estados anímicos. También estaba Mariela una salvaje en todo sentido, ya era conocida por esos lados por sus estados eufóricos, y por sus buenos movimientos amatorios lo cual la hacía una joya interesante pero desechable, la más joven de ellas era Daniela una chica de unos 17 años que no se despegaba de el, una niña violándolo, una lapa humana de la  que no se podía despegar y que le obligaba a prometer tonterías que ni siquiera ella se creía. Este episodio me causo algo de gracias en mi espera por las sobras de la cena, mientras que inyectaba más alcohol a mi sangre vaso a vaso y veía aquellas braguitas frotándose en los pantalones de su galán, por todos lados se encontraba con un traserito y yo no era más que un fantasma todos estaban tan excitados que se desvistieron delante mío y él se llevó primero a su cama a la más joven quizás porque el peligro lo excitaba y además por su ‘virginidad’, mientras que las otras chicas se entretenían entre ellas, lo que me impulso a ayudarlas en su labor.

        Las mujeres semidesnudas en aquel sillón era un espectáculo, me acerque a ellas y las toque pero era como si yo no existiera, sus húmedos cuerpos se desvanecían en leves gemidos y crujidos a la distancia. Intente montarlas pero me corrían con sus brazos votándome del sofá. De pronto me acorde que aquel hombre no era menos que un dios dentro del oficio, y lo que me contó un amigo de bebidas sobre lo que le sucedió con ese hombre lo que hacía esto cada vez más extraño. De pronto jazmín me dio la mano y me llevo por un estrecho pasillo que en el fondo se encontraba una cama en la que me arrojo y me dejo hacerla mía hasta el momento en que llego Carlota y la lanzo lejos, ella me puso de espalda y me vendo los ojos y fui cayendo poco a poco dormido.


          Lo demás no lo recuerdo bien, solo amanecí en un parque muy adolorido y confundido fui a mi casa me bañe y me di cuenta que tenía marcas de mordiscos, labios y el trasero con una especie de bálsamo, estaba aterrado y quería respuestas esperaba ver a Carlota y preguntarle sobre sus juegos pervertidos. Fui al bar de la noche anterior pero no encontré nada no estaba él ni Carlota, ni Yasmín, ni Daniela, ni siquiera la conocida Mariela, le pregunte al barman sobre la noche anterior y me dijo que no habían chicas solo estaba yo con él, así que decepcionado me senté a beber y te empecé a contar esta historia para que esta vez me pagues la copa.

Espero que lo leas​

Aún recuerdo la hermosa mañana en que te vi, ese hermoso horizonte que cubrías al pasar ese brillante mar que no dejabas apreciar, ya que cuando te veo no hay más que tu belleza, la que se puede apreciar. Pasabas con un magnifico caminar y dejabas rosas en mí alma al pasar algo en mi quería amarte, amarte hasta el final a mi final y más aquel sol que brillaba con tus pelos de jazmín dorado y yo solo en las veredas de tu andar.​ Te miraba bajar los peldaños a la arena, te seguí, quizás no era yo el que te seguí algo místico y precioso poseía mi corazón y te di mi amor, mi vida y mi alma con una sola mirada encandilada de belleza absoluta y tú me miraste, tus ojos una mirada tan dulce como azúcar entre la sal y una palabra salió desde mí estremecida garganta, en el instante que los nervios hacían temblar cada lugar de mi ser y tu celestial voz golpeo mis oídos, eras tú, me preguntaste que quería y yo te respondí que conocerte y así empezamos a hablar y de manera insólita nuestros gustos y miradas coincidían.

            después de un rato nos tomamos de las manos y caminamos por las orillas del mar que con envidia la miraba, cada cabello de oro que tenía hacia poesía con el viento y la luz del sol se me hacía penumbra con las luces que dejaba en mi alma tan solo con pasar empezamos a jugar con aquellas olas que bañaban tu precioso cuerpo y las horas pasaban como minutos y nos fuimos a un requerido y desde lo alto de una roca​ presenciamos la más hermosa puesta de sol y nos besamos, cerré mis ojos y tú también los tuyos, y fui poseído por tu amor, abrí mis ojos y un sin fin de estrellas nos miraban desde un desolado confín, pensé en amarte por siempre y hacerte mi mujer.

           Era todo perfecto solo éramos tú, yo y el gigantesco mar de amor que nos bañaba, yo te amo demasiado eres tan hermosa y la pasión prendía en fervor de nuestras venas, nuestros cuerpos mojados ya se encontraban a tal punto en que nada se puede controlar nos besamos hasta que tus labios y los míos se llenaron de sal, nunca imagine aquella dulzura de un beso salado, te abrase y nuestras manos empezaron a inspeccionar nuestros cuerpos mientras nos besábamos y tu mirada repentina me suplicaba hacerte mujer, nos desnudamos a la luz de la luna y te hice mujer. Tu figura rígida y hermosa se movía con las olas, en ese momento te solté y me fui, tú ya te habías ido.

Ni-colas

Ni-colas era un chico alegre de Valparaíso, día a día jugaba en la calle a atapar insectos para después vendérselos al caballero de la esquina, es que un trabajo es un trabajo y este trabajo para mi parece un juego decía, Ni-colas presumiendo de su habilidad. Aunque su trabajo era mal visto por la mayoría de las personas, ya que un hombre de 30 años no debería vivir de la recolección de insectos, era absurdo y se sospechaba que había algo atrás de este extraño trabajo. Recuerdo que era un día viernes cuando con Julito el niño con problemas mentales que vivía en la casa del lado salimos a espiar a Ni-colas, y nos pusimos en la plaza a no hacer nada más que verlo, era verdad él estaba sacando chanchitos de tierra y metiéndolos en un frasco, tenía muchos, pero no demasiados, estaba asombrado con la facilidad que el tenia para agarras un insecto, otro se abría asustado con una araña, pero él tenía 3 en ese frasco.
No podía seguir viendo de lejos como él lo hacía, y le dije a Julito que le preguntara sobre lo que hacía, él fue y le pregunto, después me llamo y tuve que ir, Ni-colas me dijo: te interesa entrar en el negocio, algo asustado dude un momento, pero al pensarlo bien esa era la excusa para ver bien lo que hacía Ni-colas. Pasamos todo el día recolectando insectos con Julito, él nunca decía nada, pero si, se entretenía sacando insectos, sucedía algo extraño ahí, ya que al mirarse con los insectos, era como si estos lo miran de una forma extraordinaria. Eran las siete de la tarde y Ni-colas dijo que era hora de entregar los insectos y fuimos, era una casa muy vieja y parecía abandonada, Ni-colas tenía las llaves y entramos, más adentro se llegaba a ver la suciedad, Ni-colas prendió las luces, y lo que vi fue algo extraordinario, había un tipo anciano en una mesa, estaba lleno de polvo blanco, todo lo de la casa estaba roto, pero antes que pudiera ver más Ni-colas nos dijo que fuéramos donde el estaba, entramos a lo que era una cocina, Ni-colas saco un sartén y metió en el los insectos, que se empezaron a freír con un poco de aceite, yo quedé sorprendido de lo que pasaba, era algo ilógico, pero no pude pensar mucho julio empezó a asustarse y reventó su botella con insectos contra la pared, grito nooo, déjenlos, Ni-colas se asustó con lo agresivo que se puso Julito, y lo hecho de la casa, yo le pase mi frasco a Ni-colas apenas regreso, y el empezó a freír a mis insectos, Ni-colas saco los insectos fritos y los puso en un plato y fue donde el anciano, poniendo en la mesa platos y servicios.

Nos sentamos en la mesa Ni-colas me ofreció un plato con alrededor de diez bichos, pero yo le dije que no quería, el aparto la mida de mi con desprecio y comenzó a darle de comer al anciano, Ni-colas le daba y le daba insectos y el anciano no se movía, había algo que me perturbaba, el anciano no se había movido jamás, yo lo mire y le pregunte de forma desubicada, debo admitirlo, pero él me respondió, a mi padre le gustan los insectos, los come todos los días, mira lo feliz que esta, en ese momento fue cuando vi la verdad, frente a mí había un cadáver, era solo huesos e insectos fritos, no tenía ni siquiera carne, era seguro que tenía mucho tiempo de muerto, hasta años, me moví con delicadeza hacia la puerta, pero Ni-colas lo percibió, y me dijo a dónde vas espera, yo le respondí asustado estas alimentando a un muerto con insectos estás loco, Ni-colas me miro y no entendía, Salí de la casa, y fui a la mía, pero nadie me creyó, y nadie me creerá, porque de ese momento nunca más se volvió a ver a Ni-colas.